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Patrimonio minero

Patrimonio Minero

Publicado en: Pulpí monumental
on 08/11/2013

Tenemos un riquísimo patrimonio arqueológico-industrial del siglo XIX en nuestro municipio perteneciente al importante pasado minero de nuestra provincia.

Destacamos las siguientes minas por ser las que se encuentran en mejor estado de conservación:

Al pie de la sierra del Aguilón, frente al mar y la playa de Terreros, casi en el límite con la provincia de Murcia, en un paisaje espectacular y bello, se encuentra quizás uno de los escasos testimonios completos de una mina de hierro asociada a los hornos de calcinación con todas sus instalaciones prácticamente completas, salvo lógicamente la ausencia de las estructuras de hierro, que desaparecían en los primeros momentos de cierre con la temprana llegada de los chatarreros.

El paraje comenzó a explotarse hacia 1850 con la minería del plomo, pero posteriormente será el centro de un pequeño criadero de óxidos y carbonatos, rentabilizado por la inmediata línea ferroviaria Almendricos – Águilas, que abarataba el transporte.

La cabria o castillete es la estructura (sea de madera, metálica u obra) que cubre el hueco del pozo de la mina para subir la jaula con minerales y personas, estando unida a una construcción anexa donde se instalaría la máquina de vapor moviendo los tirantes o correas que arrastran los engranajes de la cabria. En este caso es tardía porque el motor sería eléctrico, tal como muestra el cercano transformador eléctrico.


Cerca se ubica una chimenea de ventilación para tiro del aire y respiración del conjunto minero subterráneo, y arriba el ramal ferroviario Almendricos – Águilas de la línea Baza - Lorca, cercanía necesaria para el embarque del mineral del hierro, con un bajo valor por unidad y que por ello no soporta altos costes de transporte.

Arriba a la izquierda se sitúa una enorme escombrera y lugar de lavado del mineral férrico, y abajo los hornos de calcinación, imprescindibles para aumentar el tenor, o cantidad de metal en proporción al conjunto del mineral extraído, en caso de carbonatos de hierro con sólo un 25 o 30% de pureza, obligando a calcinar el mineral para aumentar la ley antes de la exportación. En el caso de óxido de hierro con un 50 o 60% esta labor era innecesaria.

Las vagonetas metálicas llegarían desde arriba con una pasarela hasta la misma boca del horno, donde basculaban la preciada carga, que salía por debajo como un mineral desprovisto de gran parte de sus impurezas. La caseta de control de la compañía ferroviaria junto a la vía vigilaría el volumen transportado para así poder cobrar los correspondientes derechos de transporte.

Encima de la vía del tren se aprecia un plano inclinado llegando a una gran tolva, y que seguramente recibía el mineral desde más arriba a través de otros planos inclinados trasladando el mineral de la cercana sierra desde otras galerías.

El cable aéreo situado junto a los hornos de calcinación llevaba el mineral purificado hasta encima de la vía para así facilitar el transporte rápido y barato al tren.

Así en un reducido espacio tenemos completos todos los elementos característicos de una pequeña explotación de la minería de hierro: minas, hornos de calcinación, cables aéreos, ferrocarril, cabria, planos inclinados... Es de los muy escasos ejemplos de una arqueología industrial y de un patrimonio muy efímero en relación con la minería almeriense del siglo pasado, en un avanzado estado de destrucción y olvido, a pesar de que su interesante ubicación frente a la costa y su notable valor histórico y paisajístico, hacen recomendable su protección como B.I.C.

minas del pilar de jaravía

La mina Nueve Fanegas

En la pedanía costera de San Juan de los Terreros encontramos un horno de calcinación, en buen estado de conservación, perteneciente a los restos de una antigua fundición minera en la que extrajo hierro de 1865 a 1880 aproximadamente. Éste se trasportaba hasta el Pichirichi donde se embarcaba. Las minas se encuentran en un cerro elevado del paraje de Las 9 Fanegas y actualmente están en desuso.

Complejo Minero Pilar de Jaravía, Mina “San José”.

Es una de las pocas minas que fue fotografiada durante su actividad por el fotógrafo lorquino José Rodrigo hacia 1875. De esta mina se extraía carbonatos de hierro y sulfuro de plomo y algo de plata. Se observa una cabria con una triple función: bajada y subida de operarios mediante una jaula; extracción de minerales; y extracción de aguas cuando era necesarios. Los tirantes que se unían a las poleas de la cabria estarían accionados por unas máquinas de vapor con una potencia entre seis y ocho caballos. Se observan los baldes que se utilizaban para la extracción de las aguas. En la foto vemos como los mineros y sus familias vivían en las instalaciones de la propia mina, algo que no era muy usual en la zona.

minas de pulpí en jaravía

Mina de Mercurio (cinabrio)

Se explotó a finales del siglo XIX, se la conoce con el nombre de “Venida del Espíritu Santo” y se encuentra situada en el valle del Azogue.

Azogue es como se llamaba antiguamente al mercurio y también es el nombre de la enfermedad producida por la absorción de los vapores de mercurio que produce temblores, nerviosismo e hiperactividad.

Minas de azufre

Pequeña cantera de mármol en la sierra del Aguilón.

En las estribaciones de la cara oeste de la Sierra del Aguilón, y situada bajo el pico que le da nombre a la sierra, se encuentra una pequeña explotación minera. Se trata de una cantera de piedra, como atestiguan los bloques y una pequeña escombrera que aún se conserva.

La explotación presenta dos paredes verticales de relativa importancia conectadas entre sí, que describen un ángulo de aproximadamente de noventa grados.

cantera de mármol

De esta explotación, la información existente nos remite a la segunda mitad del S XX, que constituye un período marcado por nuevas solicitudes de permisos de investigación en el sector minero de Pulpí. La cantera de mármol que nos ocupa es el resultado de estas solicitudes de investigación promovidas el 24 de marzo de 1962 por Eladio García -Viana y Julio Federico Pérez. Transcurridas casi dos décadas de investigación y convencidos de las posibilidades de la Sierra del Aguilón, continuaron su empeño, para a mediados de 1980, y tras realizar un elevadísimo número de sondeos, y calicatas, pozos y galerías, pusieron de manifiesto según informes del Ministerio de Industria, un importante yacimiento de mármoles rojos y grises en la Sierra del Aguilón , de más de 2 km de longitud y una potencia superior a 200 m, pertenecientes al Trías Medio Superior del Complejo Alpujárride . Con todo ello, se intentó poner en explotación estos recursos, pero la caducidad de los concesiones por una parte y un error administrativo por otra, dieron como resultado la pérdida de los permisos Victoria y Ampliación a Victoria que tras un contencioso administrativo que concluyo en abril de 1992, desfavorablemente a los demandantes, poniendo fin con ello, a cualquier iniciativa minera en la Sierra del Aguilón reforzado más aún si cabe con su catalogación como área LIC.

 

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